Instituto de sismología colombia

Geoquímica de Columbia

Según los artículos de prensa publicados a mediados de mayo de 2004, el INGEOMINAS informó de que se había producido un aumento de la sismicidad en el Machín en abril. Se registraron unos 60 sismos diarios (en comparación con los 1-10 sismos que se registran normalmente); sin embargo, no se observaron cambios en la superficie del volcán en ese momento.

El 10 de noviembre la actividad sísmica del volcán disminuyó a condiciones de fondo. El 17 de diciembre, el INGEOMINAS informó de que se había producido un enjambre de 98 terremotos en el Machín SE de las cúpulas de lava a una profundidad de 2-6 km. El mayor terremoto fue de M 2,6 a una profundidad de ~4 km.

Referencias. Méndez, RA; Cortés, GP; y Cepeda, H; [Calvache, ML, Jefe de Proyecto], 2002, Evaluacíon de la Amenaza Volcánica Potencial del Cerro Machín (Departamento del Tolima, Colombia), Manizales, Sept. 2002, INGEOMINAS, 66 p. (en español).

Instituto de investigación del observatorio terrestre lamont-doherty en palisades, nueva york

El Observatorio Sismológico del Suroeste de Colombia (OSSO)1-2 es un grupo de investigación y divulgación de la Facultad de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle. Fue creado en 1987, como resultado de los proyectos de investigación titulados “Sistema Regional de Observación e Investigación Sismológica para el Suroccidente Colombiano” y “Estudio de Riesgo Sísmico para Cali”, con el apoyo del Instituto Colombiano de Desarrollo Científico y Tecnológico, Francisco José de Caldas (COLCIENCIAS), la Corporación del Valle del Cauca (CVC), el Municipio de Cali y el gobierno de Suiza. Su misión es desarrollar y difundir el conocimiento relacionado con los fenómenos naturales peligrosos, sus potenciales efectos negativos y las estrategias para la reducción del riesgo utilizando metodologías de las geociencias, las ciencias sociales y humanas y la tecnología existente.

El OSSO, junto con otros grupos nacionales e internacionales, participa en iniciativas de investigación y redes de observación, dos de las cuales son permanentes y se establecieron en el contexto del Plan Nacional de Prevención y Respuesta a Desastres (Decreto 93 de 1998) (1) el Sistema Nacional de Detección y Alerta de Tsunamis, y (2) la Observación e Investigación Sismológica en el Suroccidente Colombiano.3

Observatorio de la Universidad de Columbia

Los temblores del viernes y el terremoto del 12 de junio tienen a las autoridades de la capital departamental de Pasto en alerta máxima, dada la racha de actividad volcánica en todo el mundo en las últimas semanas. Pasto, con medio millón de habitantes, se encuentra a sólo 9 kilómetros al este del Galeras y dentro de la zona de influencia directa del volcán.

Después de que el volcán Kilauea de Hawai comenzara a escupir lava fundida hace más de 40 días y de la repentina erupción el 3 de junio del imponente Volcán de Fuego de Guatemala, que sepultó ciudades en ceniza caliente y provocó la muerte de al menos 110 personas, el Galeras tiene la capacidad de desatar devastadoras plumas de gas y roca fundida. Según Ingeominas, Galeras sigue en alerta de nivel III (amarillo). El Instituto Geológico también está vigilando de cerca la actividad sísmica a lo largo del “cinturón volcánico” de Colombia en la Cordillera Central, que incluye otros tres volcanes estratosféricos: el Nevado del Ruíz, el Nevado del Tolima y el Nevado del Huila.

Según el Programa de Volcanismo Global (GVP) del Instituto Smithsoniano, que documenta los volcanes de la Tierra y su historia eruptiva, hay 1.555 volcanes en el mundo, 37 de los cuales se encuentran en Colombia. La erupción más devastadora de un volcán en Colombia se produjo el 13 de noviembre de 1985, después de que el Nevado del Ruíz desencadenara un flujo de lodo piroclástico y lava desde su cráter nevado, arrasando la ciudad de Armero, en el departamento de Tolima. Se estima que 22.500 personas murieron en la tragedia.

Observatorio terrestre Lamont-doherty

w) de más de 7,0 ocurrieron en esta región en 1906, 1942, 1958, 1979 y 2016 (Duda 1965; Kanamori 1977; Mendoza y Dewey 1984; Sennson y Beck 1996; Ye et al. 2016; Heidarzadeh et al. 2017). Las propiedades sísmicas de estos eventos han sido investigadas por muchos estudios anteriores; se considera que el terremoto más destructivo (o más grande) es el de 1906, que tuvo una magnitud superior a 8,0 (Gutenberg y Richter 1954; Scholz y Campos 2012). Sin embargo, la estimación del proceso detallado de la fuente fue limitada porque había pocos conjuntos de datos cuantitativos para especificarlo.

Los parámetros de profundidad de la fuente que se muestran en la Tabla 1 varían dentro de un rango de unos 0-40 km. Teniendo en cuenta estas profundidades, la rigidez media de la zona de la fuente que indujo el terremoto supondría un rango de unos 2 × 1010 a 5 × 1010 N/m2, basándose en el Modelo Terrestre de Referencia Preliminar (PREM) de Dziewonski y Anderson (1981), y la M

w del modelo de la fuente se asumió como 8,3-8,6. Muchos estudios anteriores sobre el terremoto de 1906 han intentado estimar su magnitud basándose en diversos datos. Por ejemplo, Gutenberg y Richter (1954), Kelleher (1972), Abe (1979), Kanamori (1977) y Yoshimoto et al. (2017) mencionaron/estimaron que la magnitud del terremoto de 1906 fue de 8,6, 8,9, 8,7, 8,8 y 8,4, respectivamente. Okal (1992) señaló que el momento sísmico del terremoto no sería mayor de 6 × 1021 Nm (equivalente a M