Instituto cesar manrique lanzarote

Dónde está la casa de César Manrique

Vea lo más destacado de la zona de Lanarote. Visite el Jardín de Cactus, el Mirador del Río y el Monumento al Campesino. Elija entre ver los Jameos del Agua o la Cueva de los Verdes. Admire la Fundación César Manrique.

La Isla sería diferente sin el Monumento al Campesino, los Jameos del Agua, el Mirador del Río, el Jardín de Cactus o la Cueva de los Verdes. Seguramente sería menos atractiva y con mucha menos personalidad. No visitar estos Centros y obras de arte, pudiendo interpretarlos, es como no haber viajado hasta aquí.

Un tour singularmente bien organizado con un muy buen guía. Mucha información a lo largo del recorrido. Nos gustó especialmente la larga y suficiente duración de las visitas. Incluso las entradas estaban incluidas. En realidad queríamos hacer esta ronda con un coche de alquiler, pero no pudimos conseguir uno con poca antelación. Así que decidimos hacer un recorrido en autobús, que fue una alternativa perfecta (incluso mejor) para nosotros.

Una oportunidad realmente fantástica para ver la obra de César Manrique. Mucho tiempo para verlo y apreciarlo. Nos encantó la cueva, la casa y el jardín de cactus. También se puede ver una gran parte de la isla, por lo que no hay que hacer algunas de las otras excursiones. Hay muchos escalones y si no eres capaz de caminar mucho quizás no sea para ti. Una experiencia fantástica y vale la pena el dinero. El guía también era muy experto y servicial. Mi padre y yo lo disfrutamos mucho. Gracias.

Jameos del agua

César Manrique Cabrera (24 de abril de 1919 – 25 de septiembre de 1992)[1] fue un artista, escultor, arquitecto y activista de la naturaleza español de Lanzarote.

Manrique nació en Arrecife, Lanzarote, una de las Islas Canarias. Su padre, Gumersindo Manrique, originario de Fuerteventura, construyó la casa familiar en Caleta de Famara. El propio Manrique dijo en una ocasión que esta casa y su entorno le habían impresionado mucho[1] Luchó en la Guerra Civil española como voluntario en la unidad de artillería del bando franquista. Asistió a la Universidad de La Laguna para estudiar arquitectura, pero después de dos años abandonó sus estudios.

Se trasladó a Madrid en 1945 y recibió una beca para la Escuela de Arte de San Fernando, donde se graduó como profesor de arte y pintura. Entre 1964 y 1966 vivió en Nueva York, donde una beca de Nelson Rockefeller le permitió alquilar su propio estudio. En Nueva York pintó numerosas obras, que fueron expuestas en la prestigiosa galería “Catherine Viviano”[1].

César manrique arquitectura

Construido en 1968 sobre una estela volcánica procedente de una erupción volcánica ocurrida en 1730-36. Utiliza, en el nivel inferior, la formación natural de cinco burbujas volcánicas para hacer un espacio habitable inusual y ejemplar dentro de un espacio natural. El exterior de la casa y el nivel superior se inspiran en la arquitectura tradicional de Lanzarote.

Se constituye como una plataforma cultural de acuerdo con el punto de partida de la atención que presta a tres líneas de desarrollo: las artes, el entorno natural y la reflexión cultural. Los programas y las diferentes iniciativas desarrolladas se engloban en ese ámbito de encuentro, orillado con vocación transversal y espíritu crítico y alternativo.

El Mirador del Río está construido en un lugar donde anteriormente se instaló una batería de cañones para su uso en la guerra entre España y EE.UU. por Cuba en el C19. Se construyó en 1973, a una altura de 479 metros sobre el nivel del mar. No se trata de una simple excavación en el acantilado, sino de un edificio con dos enormes cúpulas enterradas, para ocultar la construcción.

Tienda de regalos de la Fundación César Manrique

Según sus estatutos, la misión de la FCM incluye: conservar y estudiar el legado artístico de César Manrique y potenciar su visibilidad; fomentar exposiciones, estudios e iniciativas sobre la relación entre arte y naturaleza; organizar actividades que contribuyan a la conservación del medio ambiente y a la sostenibilidad de los usos del suelo y la transformación del medio natural, en particular en Lanzarote y las demás Islas Canarias; y fomentar la actividad intelectual y creativa y el pensamiento crítico.